Pocas cosas hay que guarden tan bien sus frutos como los erizos a las castañas y pocas tareas hay tan duras en el campo como la recogida de las castañas. En estos días en los que vivimos, esperamos las castañas para hacer magostos y preparar dulces, nada que ver con la época de nuestros padres en las que castañas eran sinonimo de tener asegurado un plato de comida. Las preparaban con leche y en muchas zonas las echaban al caldo de verdura. Fueron sustento de muchas familias , aunque lamentablemente cada vez van quedando menos debido a una tremenda enfermedad (el chancro) que se está llevando todos. En esta época de modernidad y tecnología en la que vivimos cada vez apreciamos menos las cosas naturales del campo y la verdad es que nos estamos cargando la naturaleza.

Entre los soutos de nuestros pueblos y aldeas aún resisten sorprendentemente varios castaños monumentales, de los que durante siglos proporcionaron sustento a personas y bestias domésticas y silvestres. Como exponente definitivo de ello cabe aludir al Mirandelo de Pobladura de Somoza, desde el cual se divisa y abarca visualmente gran parte de la hoya berciana.
En Pobladura, las masas forestales características de ribera se entremezclan en una armonía insuperable con los aprovechamientos humanos tradicionales. Encinares y alcornocales de los que todavía se extrae y comercializa el corcho, viejos y originarios bosques nada adulterados ("morteiras") en las cabeceras de los valles donde nacen fuentes y manantiales, escondiendo en su lejanía un impresionante tesoro biológico son alicientes más que suficientes. Lleras y penedos representan un paisaje mágico y hermético.
Como atractivos, hace falta aconsejar la contemplación de la pila bautismal y los vestigios de las minas romanas en el arroyo de Rubicales, en Pobladura de Somoza.
Este pastel está hecho con castañas de Pobladura y para mi tiene un significado especial.
He copiado está receta a mi amiga Marisa de su estupendo blog http://cocinaconmarisa.blogspot.com/ . Las he preparado con castañas de Pobladura de Somoza que para mi tienen un significado muy especial, la verdad es que tiene toda la razón es un pastel muy fácil y sale muy bueno (sobre todo para los amantes del chocolate.

INGREDIENTES:
-1/2 kilo de castañas
-200g. de chocolate de cobertura
-170g. de azúcar molida
-180g. de mantequilla a temperatura ambiente
-1 copa de ron añejo
-8 o diez castañas para decorar y caramelo
PREPARACIÓN:
Primero pelamos las castañas de su cáscara exterior y las ponemos a cocer con abundante agua con un poco de sal. Cuando empiece a hervir bajamos el fuego pero sin que deje de hervir.
Necesitamos 30 o 40 minutos cuando estén tiernas las vertemos en un escurridor , dejamos enfriar un poco y cuando no nos quememos las pelamos de su cáscara interior, las desmenuzamos con las manos y les añadimos el ron (yo había evaporado el alcohol) y dejamos macerar.
Derretimos el chocolate al baño maría también podemos en el microondas y cuando esté derretido le añadimos la mantequilla que tendremos a temperatura ambiente y mezclamos bien.
Vertemos la mezcla en un recipiente abundante y añadimos el azúcar y a continuación las castañas y mezclamos todo bien.
Forramos un molde de cake con papel vegetal y añadimos la mezcla y lo tenemos en la nevera hasta el día siguiente.
Al día siguiente............
Pelamos 8 o 10 castañas de su cáscara exterior y las metemos en agua hirviendo, las dejamos durante aproximadamente 8 o 10 minutos. Las pelamos con cuidado de no quemarnos.
Ponemos en un cacito un poco de azúcar con un chorrito de ron y cuando veamos que empieza a tomar color añadimos las castañas y las movemos ( no podemos darle vueltas por que se nos rompen) hasta que el caramelo ha tomado color y las vertemos sobre el mármol que previamente habremos engrasado.
Volcamos sobre la bandeja el pastel y decoramos con las castañas. (Marisa lo decoró con chocolate blanco derretido y fideos de chocolate, yo tuve que improvisar jeje)
Tengo que decir que las castañas con el caramelo están buenisiimasssss , casi no me quedan ni para decorar mi pastel.
Espero que los chocolateros lo probeis.