Después de unos días lloviendo , de momento el agua nos ha dado un poco de tregua y ayer ya salió un sol magnífico , con lo cual aprovechamos la tarde para ir a buscar setas. Nosotros no somos unos grandes conocedores, solamente conocemos los níscalos y los boletos , así que son las únicas que cogemos por lo que pueda pasar. Tengo que deciros que es una pena y una verguenza como gente que se dicen amantes de la naturaleza, cuando van al campo lo dejan en condiciones pésimas. No hay que ser demasiado experto para saber que no se puede revolver todo el tramo que hay en los pinos, ya que sino las setas no salen. Estaba todo como si lo hubieran revuelto con un rastrillo, de verguenza. Cuando se va al campo tenemos que respetar ciertas normas si no queremos acabar con la vegetación , si vamos a coger setas hay dos elementos imprescindibles que no deben faltar: un cuchillo o navaja para cortarlas y una cestilla de mimbre para que se vayan cayendo las esporas y para el año siguiente volvamos a tener setas. Si levantamos un poco las hojas , tenemos que colocarlas otra vez como estaban para que conserven la humedad y puedan salir. Pasamos una tarde fantástica, pero no cogimos ni una , solamente vimos tres y eran demasiado pequeñas, así que esperaremos unos días más haber si salen. Mientras os dejo estas galletas que se tardan casi tan poco en hacer como en comerlas.
INGREDIENTES:
100 gr de mantequilla con sal, ( se pueden preparar con mantequilla sin sal, pero no quedan tan buenas)
100 gr de azúcar.
Un huevo.
Dos cucharaditas de canela.
Una cucharilla de levadura
200 gr de harina.
Azúcar y canela para espolvorear.
LO PREPARAMOS ASÍ DE FÁCIL:
Mezclamos la mantequilla a punto de pomada junto con el azúcar con unas varillas.
Añadimos el huevo y la canela y removemos bien.
Vamos añadiendo la harina poco a poco hasta formar una masa que no se pegue a los dedos, puede que necesitemos una poca más de harina.
Envolvemos en papel film y dejamos en la nevera durante un mínimo de media hora.
Estiramos la masa y la dejamos muy finita, he hecho trampa y he usada la máquina para hacer pasta para estirarla. Fui cogiendo pequeñas porciones y pase por la máquina al número 7.
Cortamos con un cortador o un cuchillo.
Introducimos en el horno que habremos calentado previamente a 180º durante unos 10 minuto hasta que estén doraditas.
Duran unos cuantos días , aunque se comen en un santiamén jeje, son tan crujientes y adictivasss.
Solamente vimos unas cuantas de éstas que no se ni que clase son , así que de momento me conformaré con verlas en vuestros blogs.
















